Estimados federados y amigos:
Hace ya 25 años que un grupo de aficionados al tenis observábamos con
curiosidad como en el Club de Campo La Fresneda se comenzaban a
levantar los muros de una especie de jaulas que albergaban una pista de
reducidas dimensiones en la cual se jugaba a una cosa que se llamaba
pádel.
Decidimos probar de que se trataba aquello con una especie de palas
de playa y unas bolas penn de color amarillo y naranja, sin la más
mínima esperanza de que fuese nada ni tan siquiera parecido al tenis.
Casi con el susto en el cuerpo aprendimos que la pelota volvía tras
sobrepasarte y que podías seguir jugándola, que ser un buen globero no
estaba mal visto, que el remate fuerte a veces no era la mejor solución y
que aquello no era tan aburrido como suponíamos.
Y así, sin darnos cuenta, llegaron un grupo de pioneros, los Vaquero,
los Colunga, los Quirós, Manolo padre e hijo, Andrés Noguera, Lucía
Alonso, Miguel Sciorilli, Diego Pezzoni, y un largo etcétera de
lustrosos e ilustres nombres que comenzaron a dignificar al pádel como
deporte y que, unido a la creación de la FPPA por parte de Gerardo
Quirós, sentaron las bases en nuestra región de lo que hoy en día se ha
convertido en entretenimiento de masas, con más de 4 millones de
practicantes en nuestro pais.
Todos los que desde aquel lejano día hasta el presente han cogido una
pala, han construido una pista, han abierto un club o han colaborado a
nivel institucional son responsables de este éxito y a mi como
presidente vigente de nuestra federación me toca darles las gracias por
ello.
Debo además ser especialmente generoso en el elogio con todos
nuestros federados, que religiosamente pagan su cuota para que, entre
otras cosas, y por primera vez, estemos a punto de romper la barrera de
las mil licencias en Asturias, tengamos una liga interclubes con más de
500 participantes, un circuito federativo con importantes dotaciones en
premios, con un estandar de calidad ampliamente reconocido y, lo que es
más importante, la posibilidad de prestar apoyo económico a nuestros
menores, la gran asignatura pendiente de nuestro deporte y en la que
concentramos gran parte de nuestros esfuerzos.
No puedo despedirme sin hacer una mención a todo mi equipo, pasado y
presente, por su desinteresada labor al frente de la federación, ya que
sin su constante apoyo y buen hacer sería imposible llegar a donde hemos
llegado.
Una vez más gracias a todos y nos vemos en las pistas.